• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
Caro chan

Caro chan

Viviendo en beta

  • Sobre mí
  • Servicios
  • Blog
  • Portfolio
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Salud

Un shikake poco hecho, por favor.

¿Alguna vez te has parado a pensar cuáles son los resortes que activan tus comportamientos? Y lo más interesante de todo ¿Sabes como puedes usarlos para conseguir lo que te propongas?

Hace unos días, mientras estudiaba diseño de interfaz en aplicaciones, di con el término japonés shikake y me moló mucho su rollo. Es un término un poco ambiguo de definir, así que creo que lo es mejor si te traduzco lo que leí literal:

  1. Un shikake es un desencadenante incorporado para el cambio de comportamiento.
  2. El disparador está diseñado para inducir un comportamiento específico.
  3. El comportamiento resuelve un problema social o personal.

Vamos, digamos que es una manera de poder cambiar el comportamiento de la gente presentándole un modo de comportamiento alternativo. 

Así que yo muy decidida he querido incorporar este shikake a mi vida y mostrarte como incorporarlo a la tuya, por cero euros. Toma ofertón :P.

Oferta Carochan
Me lo quitan de las manos

Se ha demostrado que cuando nos sentimos solos somos propensos a usar Facebook, y cuando estamos ansiosos miramos el email. Si alguien nos convence de que salir a andar 10 minutos al día es bueno para nosotros, no sabemos si su verdadera intención es que terminemos comprando unas zapatillas cómodas para ello. Estamos rodeados de estímulos que nos incitan a actuar sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero no te preocupes, que no todo está perdido en manos de unos desalmados neuromarketers. Tú puedes utilizar esto a tu favor.

Primero tienes que observarte, ¡oh sí! has leído bien, esto no va a bajarte del cielo a modo de inspiración divina. Para poder descubrir qué es lo que hace de palanca para realizar una acción hay que estar alerta.

Si alguna vez has hecho dieta sabrás bien de que te hablo, el identificar que es lo que hace que vayas al frigo a picar si realmente no tienes hambre, es la clave del triunfo.

Carochan comer

De este modo descubrí hace tiempo que el aburrimiento es una gran palanca de picar entre horas sin sentido. Una vez que he puesto luz en eso, tengo que pensar qué hacer cuando me sorprenda haciéndolo.

¿Qué es lo que quiero conseguir? Obviamente quiero tener una mejor figura y ponerme fina comer tapitas no me está ayudando con eso. ¿Y qué tal hacer 10 sentadillas cada vez que me sorprenda delante del frigo? Aburrimiento matado, cuerpo activado y me pongo a hacer otra cosa, o me calzo las zapatillas y me voy a dar una vuelta a la calle (quien no esté en fase 1 y tenga que tener un horario para ello). 

Lo que te recomiendo es pensarlo de antemano, la improvisación no es buena consejera cuando estás intentando instaurar un nuevo comportamiento.

Una vez observes algo que no te aporta o te está quitando calidad de vida, busca una acción que pienses que te va a venir de perlas y haz una lista. La mía podría ser:

  • Visita al frigorifico – 10 sentadillas.
  • Bichear las redes sociales – leer un libro.
  • Mirar el email – un bailoteo en el salón.
  • Leer manga online – ver un documental interesante.

Aún sigo en fase de estar atenta a qué más cosas puedo aplicarle este hack pero mientras quiero que me cuentes…

¿Qué vicios quieres desterrar de tu vida? ¿Cuáles son las acciones que vas a instaurar en su lugar? ¿También te pasa lo de picar por aburrimiento? ¡qué cruz! XD

gracias caro chan

Vence a tus demonios

Escribir es una forma de exorcismo, sacas tus demonios hacia fuera, les das una forma física que solo de ese modo puede ser destruida.

Si dejas a esas palabras vagar libres por el paramo de tu imaginación les das poder, les confieres la libertad de colarse por todos los rincones de tu ser, de convertirse en ti, de convertirte en quien no quieres ser ni por asomo soñaste. 

Tus demonios deben ser exorcizados a diario, a modo de vómito sin sentido en un papel que luego quemas, o de un modo poético y adornado en un diario al que no vuelvas a recurrir nunca. Los materializas y luego los relegas al olvido haciendo sitio para nuevos pensamientos, frescos, limpios, no viciados, esos que si te apetecen que se cuelen hasta el ultimo resquicio de tu ser y te conviertan en aquella persona que si que soñaste ser alguna vez.

carochan escribe

El hábito de la escritura terapéutica es más antigua que la Tana, no te vengo a redescubrir la rueda. Diversos autores de los que me he cruzado en mi vida, y diversas terapias, me lo han recomendado a lo largo del camino (los he ignorado a cada uno de ellos, los demonios me pudieron) pero hoy después de mi meditación estás palabras han aparecido en mi mente y creo que puede ser el modo de desfogar a estos días de encierro.

Escribe, escribe la lista de la compra que no vas a bajar a comprar, o algún recuerdo de la infancia difuso, escribe una carta a tu madre con todos esos demonios que te acosan, escribe todo aquello que te venga a la mente sin ningún criterio, no quieras que sea bonito, los demonios por propia definición no lo son.

Escribe hasta que te duela la muñeca o las yemas de los dedos se te entumezcan, escribe, porque escribiendo será como todo sane y ni siquiera sabrás el porqué.

¿Serás capaz de enfrentarte a tus demonios? Por si te decides, y te da miedo, yo estoy aquí con mi katana para ayudarte a destruirlos si necesitas ayuda.

Y la pereza vino para instalarse

¿Conoces ese tipo de gases letales que se cuelan por las rendijas de una habitación hasta dejarte caput? Seguro que alguna película habrás visto en la que pasaba esto de lo que hablo, o incluso si estás enganchada a la Casa de papel sepas de qué clase de malhechor se trata.

Casa de papel. Dali y caro chan

Pues bien, creo que después de mi gran estallido en Abril dejé alguna grieta sin sellar y se ha ido colando en mí, de modo paulatino e inexorable, la más absolutas de las perezas.

Y es que llega sin avisar, un día no te apetece fregar los platos justo después de comer y te dices: “está bien, lo hago luego, no es el fin del mundo”. Otro día tienes que contestar un email, que te toma 2 minutos de tu tiempo, pero te dices: “está bien, ya lo haré cuando esté de mejor humor. No es el fin de mundo”. Y de poco a poco, vas dejando de hacer cosas que antes hacías con la punta del pie, y ya todo empieza a costarte un mundo. Hasta mover tu culo del sofá para ir al gym es un odisea.

“Es el calor”, “es que te ha bajado la tensión después de la playa”, “es lógico, te quemaste muchísimo el año pasado”, pero tú en el fondo sabes que todo eso son excusas. La pereza vino sigilosa y ya se ha montado una tienda de campaña en tu pecho… para eso no ha sido tan perezosa, la tía.

Pereza instalada en el pecho de Caro chan

Y esto es super nuevo para mí, la reina de la productividad y el culo inquieto que siempre estaba buscando nuevas cosas que explorar o aprender. Y por primera vez en mi vida vivida no sé que hacer, por donde tirar y lo que es peor: no quiero ni siquiera pensar en ello.

Pensar en que tengo que hacer para vivir en el futuro me produce dolor de cabeza, literal, es ponerme 15 minutos a dilucidar que hacer con mi vida y se me instala un dolor agudo detrás de los ojos que no me deja hacer nada en todo el día (nueva excusa para la pereza, que desde su saco me anima a abandonarme en el sofá y esperar que llegue otro día).

Y desde hace mucho tiempo no recurro a ti para pedirte ayuda, que curiosamente fue el tema por el que empecé el blog.

Ayuda a Caro chan

Te estaré eternamente agradecida si me aconsejas TedTalks, libros, experiencias personales en las que una persona llega a un punto en el que nada parece ser lo suficientemente importante como para mover el culo o quizás algo inspirador de como elegir una profesión que traiga un estilo de vida algo más libre, sin estar atada a localización u horarios rígidos. 

Mi pereza dice que ya he hecho suficiente para un mes y que vuelva al sofá, no quiero hacerle caso pero sé que sino amenaza dolor.

amenaza a Caro chan

Mil gracias, de corazón, por seguir estando ahí siempre.

A lo Chuck Norris

No soy de constancia, creo que de esto te habrás dado cuenta últimamente que es cuando me he permitido ser más libre. 

El no ser constante por naturaleza lo he compensado con una férrea disciplina, se podría decir que casi militar. Por algo la familia de mi padre se dedicaba a esa rama.

Primero fue mi padre, y después de salir de su influencia, una voz en mi cabeza siempre me ha ordenado que para ser alguien hay que trabajar duro, ser constante, no detenerse (detenerse es la muerte) y sobre todo jamás decepcionar a los demás. 

Y claro, a fuerza de oírlo, me lo terminé creyendo. ¿Quién sería Caro si no publica cada martes? ¿quién es si no es productiva hasta ponerse enferma? ¿quién sería si no pensara antes en los demás que en ella? Y la respuesta me daba pavor “no lo sé”. Temía desaparecer, disolverme en el olvido de las personas, que le viento me llevara cuan estatua de sal. 

Pero sobre todo temía perder lo que me definía, mi personalidad: sin ella no sería nadie, nada, caput. 

El ego tiene maneras muy curiosas de tenernos a su merced, y el miedo es la más potente de todas:

  • “Quédate en la zona que conoces que, aunque no sea ideal, la conoces tía”.
  • “Compórtate como esperan de ti aunque no te apetezca una mierda”.
  • ” Da explicaciones por todo, incluso cuando no te las pidan” (nada más peligroso que dejar volar la imaginación a la peña). 

Y te vas enredando y enredando, convirtiéndote en un puto capullo de seda, pero no para transformarte desde oruga sino para ocultar la mariposa que eres. Te cortas las alas, te encierras en tu mundo. “Así no te harán daño”; Te susurra tu ego, sonriente. 

Y llega el día en el que “se te cruza el cable” (así es como lo definen las personas que no se atreven a dar ese paso) y piensas «the time is now»  y empieza a sudártela todo, mandas a esa voz a la habitación del castigo y comienzas a hacer solo y exclusivamente lo que realmente te apetece en cada momento. 

Cada vez que asoma la cabeza para decirte lo que piensa de lo que vas a hacer le lanzas un “Chiiisss” y la mandas de nuevo dentro… Y como esa voz vive en una jodida tiranía militar, es obediente que te cagas. 

De este modo empiezas a rasgar ese capullo que tú misma armaste, al principio con timidez y miedo y al final en plan Chuck Norris con un machete.

Y te das cuenta de que nada malo pasa si no te apetece escribir, ser la top mundial en productividad o decir que te dejen en paz cuando te apetece. Que no pasa nada por un día sentirte la reina del pollo frito y al otro que no vales un duro, nadie dijo que fuera fácil, pero ¡hostia! cómo disfruto soltando tacos y en mi montaña rusa emocional ¿Acaso no se trata la vida de esto? ¿ De ser capaz de disfrutar hasta en la mierda más profunda? 

Pues ea, que te dejo mi machete por si te apetece rasgar tu capullo (metafórico, que te veo venir) y matar a tu ego de camino. La paz es infinita aquí. 

Tan solo respira

Haz tres respiraciones profundas y repite conmigo:

  • No soy mis éxitos
  • No soy mis fracasos
  • No soy la ropa que llevo, ni la que debería llevar

Estamos programados, desde pequeños a creer estas cosas. La sociedad hace un buen trabajo en tenernos, callados y ocupados en cosas que poco importan realmente.

placer escribir

Hacía mucho tiempo que no escribía, porque escribir por el placer de escribir, sin que tuviera un fin monetario detrás no era importante, no era lo que tenia que hacer.

Perder el tiempo indagando en mi cerebro, cuestionarme cosas, pensar en profundidad si este era mi camino no estaba en el planning. Primer trimestre, segundo trimestre, tercer trimestre y un cuarto, estructurados, llenos de post it. Llenos de objetivos y de estrategias de marketing.

Prueba esto, haz aquello, crea esto otro. Para eso pagaba, para eso me dejaba guiar, buena alumna, mejor borrega. Borrega que se pensaba en contracorriente, que iba a llegar a sitios que nadie nunca antes había llegado, sin perder su esencia por supuesto.

Ahora me miro y me río, me río porque a veces se gana y a veces se aprende… y puedo decir que a mí me han pasado ambas cosas a la vez. He ganado muchísimo a base de aprendizajes, y lo más importante de todo. He descubierto dónde no quiero estar y hacia donde no voy a seguir.

mujer pensativa

¿No habrías pagado tú por tener esta claridad mental? Aunque sea duro, sea muy duro dejar un proyecto que ves que está funcionando, que ayuda a gente y que te necesitan, que vas a llegar donde quería y aún más… ¿no habrías pagado?

  • ¿Es lo que tú quieres?
  • ¿Eres feliz?
  • ¿Te gusta reusar textos cambiando ciertas palabras para que encaje en tu mensaje de ventas?
  • ¿Te sientes cómoda prometiendo transformaciones que no dependen ni un ápice de ti?
  • ¿Crees que esto es lo que has venido a hacer a este mundo?

Con qué solo tuvieras tres respuestas afirmativas seguramente estés en el buen camino, y desde luego nadie aprende en zapatos ajenos, tienes que vivir la experiencia, tienes que comprobar que realmente no es para ti. Da igual lo que te diga y te digan, si quieres experimentarlo estás en tu perfecto derecho y para eso existe el libre albedrío.

Yo te digo que para mí esto se ha acabado, quiero paz mental, quiero marcar una diferencia pero sin vender mi vida, mi éxito, mi alma. 

libertad

Cuando eliges paz, todo se vuelve claro cristalino. Ya no existen más trimestres, ni post it, ni últimas estrategias. Existe el hoy, el aire que entra frio en tus pulmones y sale cálido. el crujir de los nudillos, las motas de polvo que remolonean haciendo espirales en el aire al abrigo del sol en los rayos que entran por tu ventana al atardecer.

Porque vengo a decirte algo muy trillado, en definitiva, no hay garantías de que mañana estés aquí pegando más post it y teniendo más objetivos, ni para abrazar a esos a quien amas, ni para mirar tu cuenta del banco y pensar que es lo siguiente que vas a comprar que no necesitas… así que yo voy a hacer que cada día de mi existencia cuente y confiar en que el universo tiene un plan para mí.

monte fuji

Mientras tanto me voy a pasear a Tokyo, a recuperar todos eso pequeños placeres que perdí, a sentir el caos y el zen, a fundirme en ellos y sentirme ajena pero sobre todo a notar como el aire frio entra en mis pulmones y sale cálido. Nos seguimos leyendo <3

  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 5
  • Ir a la página siguiente »

Caro chan

© 2026 Caro Chan. Hecho con amor y polvo de hada.

Cargando comentarios...

    En esta web usamos cookies. Si continúas usando este sitio, asumiremos que a ti también te molan mucho.