• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
Caro chan

Caro chan

Viviendo en beta

  • Sobre mí
  • Servicios
  • Blog
  • Portfolio
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

lista deseos

Mis amores eternos

De telas preciosas a diseños ancestrales. Estoy enamorada de unas piezas que en mi armario nunca pasan de moda: Los kimonos.

Kimono es el nombre genérico a los distinto trajes japoneses. “Ki” significa llevar y “mono” cosa. Básicamente «cosa que llevar«, herniarse no se herniaron.

Desde bien pequeña me han llamado la atención y en todos mis viajes a Japón he querido comprarme uno (capricho que pasaba rápido, en cuanto veía que costaban sueldo y medio).

No era plan.

Eso si, alquilar todo lo que quieras <3

Solo tengo un Yukata original japonés (kimono de verano) que nunca me he llegado a poner y te voy a explicar el porqué (ya que el “delito” ha prescrito). XD

En mi primer viaje a Japón estuve ahorrando un euro diario durante 4 años para poder ir. Me alojé en casas de amigos e incluso en una residencia de estudiantes donde tenía que entrar sin que el portero me viera, ya que vivía de polizón.

Iba con el presupuesto más ajustado que el traje de Cat Woman.

Una noche salimos de fiesta, mi amiga española y yo. Nos peinamos y vestimos iguales, fuimos la atracción de la noche de Osaka.

¿Quieres beber con nosotras?

Hace 20 años no se veían apenas occidentales allí y menos de fiesta. Nos invitaron a todo y más.

Hicimos gentes con nuestro japonés chapurreado.

De vuelta a casa pasamos por una zona comercial donde una tienda se había dejado unos Yukatas colgados fuera. Antes en Japón era normal esas cosas, ya que nadie cogía nada que no fuera suyo.

Y claro, la tentación y el alcohol en sangre fueron más persuasivos que mi fuerza de voluntad: me llevé uno. Al día siguiente totalmente arrepentida y sin recordar cuál era la tienda no podía devolverlo.

Además de que la pena por robo en Japón para un extranjero era no permitirte entrar más en el país.

Me cagué viva pensando esa posibilidad, hubiera preferido la guillotina.

Drama queen modo ON

Total, que me lo metí en la maleta de vuelta pero nunca lo usé. Mi mala conciencia no me lo permitió.

Pero tener uno original (y pagado) es la espinita clavada.

Por otra parte está el hecho de sentir que tener piezas occidentales inspiradas en el kimono mola, pero que usar uno original quizás sea una falta de respeto a su cultura.

No sé, me imagino a una japonesa con un vestido de gitana cortado por la mitad a forma de bata y seguro que a alguien le duele.

Quizás se muera un Pokemon cada vez que me lo ponga.

Ellos lo suelen usar para ocasiones especiales, muy formales, y ahora llego yo y me lo calzo con unos vaqueros.

Pero si tú no tienes estos reparos, he descubierto una tienda en España que los venden y a muy buen precio. Si te pillas uno mándame la foto que te odie en la distancia :P. Se llama Amores Eternos.

El nombre le va que ni pintado porque para mí siempre serán mis amores eternos.

Y tú ¿Tienes alguna cosa que te encante más que “follar y comer pasteles”?

Y la pereza vino para instalarse

¿Conoces ese tipo de gases letales que se cuelan por las rendijas de una habitación hasta dejarte caput? Seguro que alguna película habrás visto en la que pasaba esto de lo que hablo, o incluso si estás enganchada a la Casa de papel sepas de qué clase de malhechor se trata.

Casa de papel. Dali y caro chan

Pues bien, creo que después de mi gran estallido en Abril dejé alguna grieta sin sellar y se ha ido colando en mí, de modo paulatino e inexorable, la más absolutas de las perezas.

Y es que llega sin avisar, un día no te apetece fregar los platos justo después de comer y te dices: “está bien, lo hago luego, no es el fin del mundo”. Otro día tienes que contestar un email, que te toma 2 minutos de tu tiempo, pero te dices: “está bien, ya lo haré cuando esté de mejor humor. No es el fin de mundo”. Y de poco a poco, vas dejando de hacer cosas que antes hacías con la punta del pie, y ya todo empieza a costarte un mundo. Hasta mover tu culo del sofá para ir al gym es un odisea.

“Es el calor”, “es que te ha bajado la tensión después de la playa”, “es lógico, te quemaste muchísimo el año pasado”, pero tú en el fondo sabes que todo eso son excusas. La pereza vino sigilosa y ya se ha montado una tienda de campaña en tu pecho… para eso no ha sido tan perezosa, la tía.

Pereza instalada en el pecho de Caro chan

Y esto es super nuevo para mí, la reina de la productividad y el culo inquieto que siempre estaba buscando nuevas cosas que explorar o aprender. Y por primera vez en mi vida vivida no sé que hacer, por donde tirar y lo que es peor: no quiero ni siquiera pensar en ello.

Pensar en que tengo que hacer para vivir en el futuro me produce dolor de cabeza, literal, es ponerme 15 minutos a dilucidar que hacer con mi vida y se me instala un dolor agudo detrás de los ojos que no me deja hacer nada en todo el día (nueva excusa para la pereza, que desde su saco me anima a abandonarme en el sofá y esperar que llegue otro día).

Y desde hace mucho tiempo no recurro a ti para pedirte ayuda, que curiosamente fue el tema por el que empecé el blog.

Ayuda a Caro chan

Te estaré eternamente agradecida si me aconsejas TedTalks, libros, experiencias personales en las que una persona llega a un punto en el que nada parece ser lo suficientemente importante como para mover el culo o quizás algo inspirador de como elegir una profesión que traiga un estilo de vida algo más libre, sin estar atada a localización u horarios rígidos. 

Mi pereza dice que ya he hecho suficiente para un mes y que vuelva al sofá, no quiero hacerle caso pero sé que sino amenaza dolor.

amenaza a Caro chan

Mil gracias, de corazón, por seguir estando ahí siempre.

Mi momento ha llegado…

   Fue hace ya más de cuatro años que empecé a leer todo blog que caía en mis manos, desde mi cómoda silla era testigo de como la gente hacía realidad su sueños, viajando por el mundo mientras trabajaban, haciendo Yoga un martes a las 12 de la mañana y disfrutando de amigos todos los puentes y navidades.

Mira, mira que bien lo pasamos mientras tu curras…

   Leía todo eso desde mi trabajo de lunes a viernes con horario partido y soñaba despierta imaginándome que era yo la que vivía de ese modo, y esa envidia que sentía -la cual nunca admitiré, si no es en presencia de mi abogada- hacia que pensara que todos eran unos vende humos y que vivían del postureo.

   Desde aquella pequeña tienda en un barrio de los suburbios de Granada ha llovido mucho, el día que decidí mudarme a Londres, lo que mi corazón gritaba era “Tailandia”, vete libre para allá, disfruta de esos ahorros que te van a dar para muy poco en Londres a disfrutar de la vida, ya pensarás que hacer luego.

   Y quizás en un universo paralelo seguí esa ruta y me llevó a sitios inimaginables para mi yo actual, y quizás esa yo alternativa tuvo que volver a Granada a trabajar en otra tienda y conformarse o tal vez vive montada en el dólar. 

¿Quién sabe?

   Mi cabeza me dijo que lo más inteligente era irme a Londres, conseguir un buen curro, coger más experiencia y ahorrar. Que Tailandia no se iba a mover y mientras podría ir “cogiéndole” asco mientras veía uno tras otro de mis ciber amigos ir para allá a vivir esa experiencia que tanto me apetecía.

No mires la hora que no era a la que me levantaba en Londres…

   He estado dos años sumergida en un mundo que no era el mío ni por asomo, viviendo cuan asceta para poder tener el estilo de vida que me apetecía y aunque se vuelven a avecinar grandes cambios, que ya te contaré en otra ocasión… por el momento, parece que por fin voy a poder tener esa experiencia que tanto deseaba.

¡Qué me voy a Tailandia! Tiritiritititiiiiii

   Solo espero que después de tanta expectativa no se me caiga un mito -si no siempre me quedará Japón, Japón no decepciona jamás- Otra a Tailandia dirás, y sí estoy contigo, es ya demasiado mainstream pero no es solo por el país, es la reafirmación de que cuando quieres algo puedes tardar más o menos -en mi caso es que me gusta darme calamones contra el quicio para encontrar la puerta- pero si realmente es algo que deseas con mucha fuerza, encuentras el modo de conseguirlo.

¡Prometo no volver a hacerlo!

   Y bueno, en realidad, me has vuelto a pillar otra vez:

   Como debo ser ya la última persona en el planeta que queda por visitar ese país, tan solo quiero recomendaciones. ¿Qué me llevo?¿Debería preocuparme por tener una mochila antirobo?¿me dará cagalera nada más llegar?¿Se me enredará un murciélago en el pelo? Necesito ayuda con mis problemas del primer mundo.

Ay que gustito para mis orejas…

carpe_diem_cabecera

Ay, que gustito pa mis orejas… enterraito entre tus piernas…nos cantaba muy alegremente Raimundo Amador.

Hoy reflexiones de alcoba y vino en mi articulo para El Ibérico.

fresa

Disfrútalo, como si de «bajar al pilón» se tratase <3

Radicchio versus rúcula…

carpe_diem_cabecera

   He decidido que necesito espaciar un poco las publicaciones, al final te hice caso y me estoy centrando, así que una semana te dejaré con mi artículo para El ibérico y la otra te seguiré contando mis apasionantes conversaciones internas -lo siento, es lo que hay- XD

¿Alguna vez pensaste en las relaciones como en una bolsa de ensalada ready made?¿no? Pues es que en realidad no te hace falta, que esas paranoias ya las pienso yo por ti 😉

ensalada

Clicka la imagen para leer el artículo…

Y ahora tu turno ¿Eres más de radicchio o de rúcula? Mientras te decides te dejo esto, que lo vas a usar anyway…

  • Página 1
  • Página 2
  • Ir a la página siguiente »

Caro chan

© 2026 Caro Chan. Hecho con amor y polvo de hada.

 

Cargando comentarios...
 

    En esta web usamos cookies. Si continúas usando este sitio, asumiremos que a ti también te molan mucho.